Envidiando la suerte del Cochino,
un Asno maldecía su destino.
Envidiando la suerte del Cochino,
un Asno maldecía su destino.
Un León, en otro tiempo poderoso,
ya viejo y achacoso,
en vano perseguía hambriento y fiero,
al mamón becerrito y al cordero
que, trepando por áspera montaña,
huían libremente de su saña.
Fábula de Félix María Samaniego Cantando la Cigarra pasó el verano entero,sin hacer provisiones allá para el invierno;los fríos la obligaron a guardar el silencioy a acogerse al abrigo de su estrecho aposento.Viose desproveída del preciso sustento:sin mosca, sin gusano, sin trigo y sin centeno. Habitaba la Hormiga allí tabique en medio, y con mil…
