
Muchas mujeres se sienten tristes, ansiosas o extremadamente cansadas después del parto. Si los síntomas son muy severos o persisten se debe buscar ayuda médica inmediata. Recuerda que muchas mujeres pasan por la misma situación y no quiere decir que seas una mala madre o estés perdiendo la razón. No debes sufrir en silencio, sino que debes tratar de ayudarte a ti misma.
-Busca una persona de confianza a quien puedas hablar de tus sentimientos
-Busca ayuda para los trabajos del hogar y el cuidado del bebé mientras recuperas tu fortaleza
-Encuentra tiempo para ti misma, así sea por 15 minutos al día. Lee un
libro, camina por el vecindario, toma un baño o ve a la iglesia
-Lleva un diario. Escribe en él tus emociones, frustraciones y sentimientos.
-Toma las cosas con calma, ve despacio y trata al menos de hacer una
cosa cada día. Si no puedes hacerlo un día, no te angusties, mañana
será mejor.
-Es normal sentirse abrumado, la responsabilidad y el trabajo que
implica el cuidado del bebé es grandísima. Cuando uno pasa por un mal
momento todos estos cambios se sienten demasiado grandes para afrontarlos sola.
-No pretendas ser una “súper-madre”. Se honesta contigo misma y pide ayuda cuando no puedas hacerlo todo tu misma.
Encuentra un grupo de apoyo de otras madres que hayan vivido una
situación similar a la tuya. Puedes preguntar a tu médico, al pediatra,
en el hospital o en el Internet.
Habla con tu médico y pídele ayuda.
Lee sobre la depresión post parto aquí
Visita nuestro índice de artículos relacionados con la lactancia



