
Hace un tiempo mientras amamantaba a mi
hijo, una mujer se me acercó y me dijo: “Yo hubiera querido amamantar a mi hija
cuando nació, pero no tuve quien me dijera que debía hacer.”
“Cuando ella nació, había muy pocas
enfermeras en el hospital y todas ellas parecían estar muy ocupadas, yo estaba
esperando que me trajeran un biberón para mi hija, pero sólo me dieron la
bandeja con mi desayuno. Para ese momento mi niña estaba a los gritos y tuve que
darle un poco de café con leche con una cuchara, mientras me trajeron el
biberón.”
Yo me preguntaba cómo era posible que esta
mujer no haya pensado que tenía sus senos para alimentar a su bebé, que éstos
no eran sólo un adorno de su cuerpo. Pero realmente el problema no era de ella,
es de la sociedad que ha eliminado nuestros instintos hasta tal punto, que las
mujeres ya no sabemos hacer lo que antes fue básico para la subsistencia de
nuestra especie.
Antes las niñas veían amantar a sus madres
y tías, y cuando ellas tenían sus hijos, ya sabían lo que debían hacer. Si
tenían dudas o problemas, todas las otras mujeres a su alrededor sabían
aconsejarlas o ayudarlas.
Si deseas amamantar a tu bebé, aquí
encontrarás algunos de esos principios básicos:
1. Debes amantar lo más pronto posible, ojalá
desde la misma sala de partos:
Si esto no es posible porque te han hecho cesárea,
pide que te lleven tu bebé tan pronto salgas de cirugía.
En estos momentos el instinto de succión
del bebé es muy fuerte, él busca instintivamente el seno.
Pide de antemano a las enfermeras que no le
den biberón a tu hijo, eso puede confundirlo y crearle problemas para
amamantarse, la succión en el seno es diferente a la que hace en el chupo.
Además si tu bebé está con la barriguita llena, no buscará tu seno.
2. Pide que te dejen el bebé a tu lado
mientras estas en el hospital:
Si las enfermeras se llevan tu bebé para
que puedas descansar, es muy posible que le den biberón. Tu necesitas tu bebé
cerca para producir y darle de mamar el calostro. El calostro es una sustancia
que sale antes de la leche, llena de calorías y nutrientes, pero especialmente
llena de anticuerpos que protegerán a tu bebé contra las enfermedades e
infecciones mientras madura su sistema inmune.

3. Amamanta tu bebé cuantas veces te lo pida,
de día y de noche:
No le pongas horario, ni trates de
encuadrarlo dentro del tuyo. La única forma de tener un buen suministro de
leche es ofreciendo el seno a menudo. No es necesario que sientas los pechos
llenos, una vez has establecido tu producción de leche, no te sentirás
inflamada, ni adolorida.
4. Asegúrate de que tu bebé está succionando
correctamente:
Debes escuchar que tu bebé está tragándola
leche y además no debes tener un dolor
fuerte en los pezones cuando el bebé esta comiendo. Es normal presentar algo de
dolor al principio, pero debe ser algo soportable, si el dolor es intenso debes
consultar con una enfermera, consultora de lactancia o con una madre de la liga
de la leche. Ellas te podrán ayudar a colocar el bebé correctamente.
5. Permite que el bebé tome primero de un seno
todo lo que desee:
El mismo demostrará si quiere seguir con el
otro en la misma toma. Si se queda dormido, no lo despiertes, empieza con el
otro seno la próxima vez. Cuando sea mayor muy posiblemente tomará toda la leche
de ambos senos.
6. No caigas en la tentación de darle biberón:
Son muy pocas las madres que por razones
fisiológicas, no pueden amamantar a sus hijos. Casi todas las madres pueden
producir la cantidad de leche necesaria para su hijo, incluso cuando son mellizos.
Si tu bebé se acostumbra a complementar con biberón, no podrá mamar
eficientemente del seno como para poder mantener el suministro de leche que
necesita.
7. Evita darle chupete de entretenimiento
durante las primeras semanas:
La lactancia es un aprendizaje tanto para
la madre y como para el bebé, los chupetes y los biberones lo confunden.
8. Los bebés buscan el seno por razones
diferentes al hambre:
Si ves que tu bebé desea mamar, pero notas
que está llenito, ofrécele el seno vacío, tal vez tiene un gas que lo molesta o
quiere dormirse, tal vez necesita estar cerca de ti y sentirse protegido.
9. Trata de descansar cuando tu bebé duerme:
Si este es tu único hijo, esto será más
fácil de lograr, si tienes otros niños, trata de leerles un libro o hacer
alguna actividad que no requiera de esfuerzo físico. Guarda tus energías y
aliméntate bien.
10. Busca apoyo:
Busca la Liga de la leche de tu localidad o la ayuda de otra
madre que haya amantado sus hijos y si no tienes a nadie cerca, recuerda que puedes usar el
Internet donde también puedes encontrar grupos de apoyo.
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Fotografías de Victoria Restrepo




