Normalmente se acepta que la intimidación de los niños mayores hacia los menores, o de los más fuertes hacia los más débiles, es un proceso natural de la vida escolar. Nada más alejado de la realidad, especialmente si se tiene en cuenta que ese factor puede hacer la diferencia entre un niño que asiste a la escuela con una alta motivación y otro que lo hace en medio del temor y el miedo.
La intimidación normalmente es ejercida por los “chicos malos” de la
escuela, o los “peleones” del aula de clase, quienes tienen a su vez
otro tipo de problemas, que no serán tratados en este artículo. Lo que
veremos a continuación son algunos consejos prácticos que pueden ayudar
a su hijo o hija a enfrentar estas situaciones en la escuela.
Los niños que agraden e intimidan sistemáticamente a otros niños
normalmente les dicen o les hacen cosas que los hiere con el propósito
de ganar prestigio o poder. Ellos pueden golpear, amenazar o insultar
a otros niños; pueden apropiarse de sus objetos personales, burlarse de
ellos o excluirlos del grupo.
Para muchos niños asistir a la escuela se convierte en un verdadero
dolor de cabeza por cuenta de los chicos malos o los peleones, quienes
los intimidan, asustan y avergüenzan.
Las siguientes son algunas recomendaciones que se pueden poner en
práctica con nuestros hijos para prevenir que sean objeto del abuso de
los chicos malos de la escuela.
- Mostrar valentía. Una actitud valiente puede ser suficiente para
desarmar a un niño peleón. Hay que enseñar a nuestros hijos a
comportarse con firmeza y seguridad, que no es lo mismo que actuar de
una forma desafiante. Mostrar seguridad en sí mismos y mantener la
cabeza en alto puede disuadir la ofensa del niño peleón.
- Saber ignorar a los chicos malos. En algunos casos puede ser
suficiente con ignorar las actitudes del niño peleón. Es posible que
ante la falta de reacción, se canse y busque otro objetivo.
- Aprender a decir “basta”. Es importante que los niños tengan
claro que ningún otro niño o adulto los debe irrespetar. Para ello es
necesario que aprendan a decir “no” y “basta”. Muchas veces los niños
simplemente se quedan en silencio observado y sufriendo el maltrato de
otros niños, cuando un simple “no”, dicho en el momento oportuno y en
el tono correcto podría hacer la diferencia.
- Buscar el apoyo de un adulto. Nuestros hijos necesitan saber que
no es correcto que otro niño los maltrate y que tanto los padres como
los maestros y otros adultos estarán dispuestos a interceder para poner
fin a esa situación. Nuestro hijo necesita saber cómo identificar la
situación de riesgo y cómo buscar la ayuda de un adulto para
neutralizar a un niño peleón.
- Mantenerse unidos. Es conveniente que nuestros hijos aprendan el
sentido de solidaridad entre el grupo de amigos. Si uno de los niños
del grupo se encuentra en riesgo, los demás pueden ayudarlo a enfrentar
la situación, siguiendo las recomendaciones mencionadas en este mismo
artículo. Mantenerse juntos puede ser un buen elemento disuasivo frente
al niño peleón.
- No pagar con la misma moneda. Frente a la agresión de un niño
peleón no conviene responder de la misma manera. No es conveniente
responder las mismas ofensas físicas o verbales, sino permanecer en un
sitio seguro, estar con el grupo de amigos y buscar la ayuda de un
adulto.
Información adicional: KidsHealth
Imagen cortesía de Stock.xchng





