Durante muchos años se ha mantenido viva la polémica sobre el papel que deben desempeñar los padres en las tareas escolares. Mientras para algunos padres y maestros ellas son una responsabilidad exclusiva de los niños y la participación de los padres debe ser mínima, para otros debe existir un acompañamiento cercano de los padres y un apoyo hasta que los niños estén en capacidad de asumir por completo esta responsabilidad.
Probablemente en este caso, como en tantos otros, la posición más sabia se encuentre en un punto intermedio. Es preciso reconocer que los padres tenemos un papel por desempeñar en las tareas escolares de nuestros hijos, especialmente mientras ellos son pequeños y llega el momento en que puedan asumir progresivamente sus propias responsabilidades.
A continuación ofrecemos algunas sugerencias para ayudar a nuestros hijos con sus tareas escolares:
- Brindemos
a nuestros hijos las condiciones apropiadas y los materiales necesarios
para hacer sus tareas. Es esencial un lugar bien iluminado y tranquilo,
sin la interferencia de la televisión y otras distracciones. Los niños
deben contar con los recursos necesarios para cumplir con sus deberes
escolares, tales como lápices, papel, diccionarios, y los libros y
materiales exigidos por el colegio o escuela.
- Enseñe a su hijo a
administrar el tiempo. Los niños muchas veces quieren dejar sus deberes
escolares para el último lugar dentro de su lista de actividades.
Establezca un horario y una rutina para las tareas, evitando que ellas
queden relegadas para la hora cuando el niño está cansado y quiere
descansar; o para el domingo en la noche, en víspera de iniciar la
semana escolar.
- Refuerce el valor de las tareas. Si su hijo ve
la importancia que usted le da a sus tareas, aprenderá más rápido que
estas tienen un valor en el proceso de aprendizaje. Busque la manera de
mantenerlo motivado frente a las tareas, especialmente frente a
aquellas que requieren un mayor esfuerzo.
- Desarrolle
actividades paralelas con su hijo. Una manera de valorar las tareas y
de reforzar la importancia que ellas tienen es haciendo una actividad
similar a la tarea que tiene su hijo. Si su hijo tiene una tarea de
escritura, siéntese a su lado y aproveche la oportunidad para escribir
algo que tenga pendiente; o revise sus cuentas personales mientras su
hijo avanza con su tarea de matemática.
- Oriéntelo, pero no lo
sustituya. Desde muy temprano en el proceso el niño debe aprender que
él o ella es responsable por sus propias tareas. Ellos deben saber que
usted estará disponibles con su apoyo y orientación, pero no sustituirá
su propia responsabilidad. No haga el trabajo de su hijo, oriéntelo y
promueva en él el esfuerzo personal.
- Sepa cuándo intervenir. Hay
tareas donde el maestro pide la ayuda de los padres; en esos casos
usted debería estar siempre disponible. Hay otras donde el niño debe
trabajar solo por petición del maestro; en estos casos no se debe
interferir, aunque esto no significa que se deje de lado la función de
supervisión de los padres.
- Valore el esfuerzo de su hijo.
Reconozca su esfuerzo y motívelo. Esto es esencial para mantener en su
hijo una actitud positiva frente al aprendizaje. Aprenda a detectar
cuando su hijo tiene dificultades con una tarea y sepa cuándo es el
momento de cambiar de actividad o de descansar. Es tan nocivo exigir
demasiado a los niños en sus deberes escolares, como pecar de
negligencia.
Fuente: www.ed.gov
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